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Educación TicDe educación voy a hablaros, digital claro está. Gracias a la digitalización y las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) ¿Se están dando cambios en el modelo educativo o se está cambiando la manera de educar?

Quizás tras este post tengamos más preguntas que respuestas. Pero de eso se trata. Si consigo que nos planteemos todo desde la raíz, si lo ponemos patas arriba ya habré conseguido mi objetivo.
Hace poco leí que un Diplodocus conectado a internet sigue siendo un diplodocus (Marina, “Despertad al Diplodocus). ¡Cuanta verdad en una sola frase!

Me llevó a reflexionar que las TICs no están aquí para cambiar el modelo educativo, ¿o sí? En realidad, ¿importa?. Puede que sean unas herramientas más para incorporarlas al aula… Caer en este pensamiento sería un error. Sería ir en contra del cambio de época que significa la digitalización. O lo que es lo mismo, como bien dice Nacho de Pinedo: estamos viviendo un cambio de época, no una época de cambios. La sociedad está pidiendo competencias y conocimientos digitales, y sobretodo aprender de forma distinta, particular. No sólo el mercado laboral. La tecnología de internet nos hace más libres, más justos, más iguales (lo se, podemos fácilmente tratar sólo este tema en un único post).

Entonces de qué hablamos de un cambio de modelo educativo, o de la incorporación definitiva de las TIC en la educación. Me gustaría mojarme, pero no tengo la respuesta.

Lo que quiero transmitir es que los retos educativos tradicionales pueden resolverse o facilitarse mediante el uso de las TICs y de la tecnología de internet. Obviamente nos encontraremos con retos, unos antiguos y otros nuevos. Pero lo que es cierto es que caminamos a una educación más universal, que atiende a la diversidad, que escucha y que dialoga, que se construye en el núcleo de la comunidad educativa y desde luego multidireccional.

Quiero empezar con la idea más hippie, pero es intrínseco a la psicología social y a la biología evolutiva del ser humano. Y es que aprendemos lo que nos emociona. Aprendemos lo que nos marca o significa una experiencia para nuestra vida, lo que nos es útil sobretodo. Y como animal social aprendemos mejor en grupo, el aprendizaje cooperativo. Por lo que creo que no es que cambiemos de modelo si no que avanzamos hacia modelos que eran difíciles de aplicar sin las TICs y que hoy son casi una exigencia.

Educar es lo mismo
que poner motor a una barca…
hay que medir, pesar, equilibrar…
… y poner todo en marcha.
Para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia
concentrada.
Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera
enarbolada.

Gabriel Celaya.

Recurriendo a las fuentes clásicas, mi conclusión es que a los educadores no nos queda más remedio que ser optimistas. Creo que la enseñanza lo presupone tal y como la natación exige mojarse.

El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender
Plutarco (46-120 d.c.)

Vamos por partes, por un lado tenemos la metodología de aprender por descubrimiento y al basado en la resolución de problemas o retos. En internet tenemos toda la información y el conocimiento, accesible y rápido. Y lo que es más importante, tanto tú como yo podemos llegar a ella o si no existe crearla y compartirla.  ¿Acaso no es motivo para ser optimista? Quizás hace 10 años este era un reto para implementarlo en un aula, ya sea de primaria como universitaria, pero hoy no hay excusas.

Por otro lado, encontramos el problema de la motivación, de la falta de contenidos actuales y lo suficientemente llamativos para ser traducidos a lo cotidiano y a la aplicación del conocimiento que todo estudiante necesita. Ya que aprendemos mejor lo que hacemos, lo que practicamos y somos capaces de implementar. La respuesta viene sola ¿no?. La red de redes una vez más nos da la tecnología y aplicaciones para ello. El aprendizaje significativo, el que te marca y deja huella en aquello que has interiorizado porque eres capaz de traducirlo a tu vida cotidiana, es quizás el más importante. Gracias a internet puedes aplicar en la red lo que sabes hacer, lo que has aprendido, puedes probar y sobre todo puedes confundirte. Equivócate rápido, equivócate barato, y sobre todo aprende. Se aprende más de los errores que de los aciertos, esa es la verdad.

Vamos con mi favorito, el aprendizaje colaborativo. Quién no recuerda lo difícil que era un trabajo en grupo, coordinar los cambios y las distintas visiones de cada integrante, gestionar el trabajo paralelo, las sinergias y sobretodo las convergencias y divergencias. ¿Hay alguien que a día de hoy no conozca lo que es una wiki? ¿Quién no trabaja en la nube o utiliza herramientas que utilizan este almacenamiento instantáneo y compartido? Tenemos aplicaciones diversas y especializadas para facilitar todo este trabajo y hacerlo fácil, rápido, ordenado y claro. (Otro punto para internet).

Por último, aprendemos sobretodo desde las emociones, todo lo que nos emociona lo interiorizamos. Por eso es esencial, emocionar. ¿Cual es la base de todo contenido viral que se expande por la red a una velocidad de vértigo? Que nos emociona.

En esta línea, también es importante introducir la dinámica de juegos, que en lo digital hablamos de gamification. No me sorprende que para este 2016 ya sea tendencia en el elearning. Aprender jugando lo hacemos desde que nacemos y no deberíamos de olvidarlo, en este caso hay veces que es mejor no olvidar al niño/a que llevamos dentro.

Hablemos ahora de la evaluación. Quiero decir, la evaluación de la educación. No de la calificación del alumno (deberíamos haber superado ya este vicio de poner notas a doquier). Internet nos permite medir absolutamente todo, nos permite hacer un seguimiento de principio a fin. Podemos identificar lo que ha funcionado en un curso o en una clase/sesión y lo que no. Podemos actuar justamente sobre lo que está fallando y con la certeza de los datos. En lo digital, podemos medirlo y podemos objetivizar.

efinitivamente, con el desarrollo de la analítica web aplicadas a las herramientas didácticas online podemos acercarnos mucho a la evaluación coherente, justa e igualitaria.

En definitiva, ¿importa que sea online o presencial? ¿Importan las TIC para cambiar la metodología o la metodología para implementar las TIC?

Importan los alumnos, ellos son y serán siempre el centro de la educación.

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