Es para mí un honor poder escribir unas líneas en un Blog que pretende dar espacio a todos aquellos que creemos que la Sociedad de la Información y la Economía digital se están convirtiendo en la pasarela hacia un nuevo modelo. Un modelo más eficiente, más transparente y, en definitiva, más justo para el final de la cadena que se manifiesta en el consumidor final y que somos todos.
Si mis amigos me siguen convenciendo para escribir más posts (este es el primero) me aventuraré a ir desgranando más ideas sobre este apasionante mundo digital en el que vivo y que he tenido la suerte de disfrutar y aún disfruto como testigo activo durante más de diez años. Sin embargo, hoy me voy a conformar con lanzar una idea. El cambio de modelo productivo que necesita España transcurre necesariamente por entender los cambios tecnológicos que vivimos, su influencia en los consumidores y su incidencia en los procesos empresariales. Internet es una nueva tierra. El terreno que pisamos es muy distinto y requiere la utilización de técnicas y materiales adecuados y las ventanas de oportunidad son cada vez más estrechas. Todos los que conformamos esta sociedad debemos ponernos manos a la obra ya.
Evidentemente estamos en crisis, pero esta crisis no ha tenido tanta fuerza como para ser capaz de detener importantes cambios que se han ido produciendo en las economías desarrolladas de forma más o menos acusada durante los últimos 20 años, como pueden ser la globalización de la producción, el crecimiento de los flujos de capital, el traslado de la producción a nuevos emplazamientos o la aparición de nuevos mercados. Sin embargo, hay uno que, bajo mi punto de vista, tiene aún más relevancia y es el imparable desarrollo de Internet y la revolución que está suponiendo para la sociedad civil, las instituciones políticas y más significativamente para el entorno empresarial. Luis Garicano me impactó en su análisis de la crisis en el Think with Google 2011 que tuvo lugar el 10 de noviembre.http://www.youtube.com/watch?v=K5m4UzgEuGE
Esta importancia creciente de Internet hace que, en economías desarrolladas como la española, la transición hacia un nuevo modelo productivo pase indudablemente por la red y las oportunidades que brinda para crear negocio. Pensemos por un momento en tres aspectos: 1) Las barreras de entrada a la red son muy bajas. El coste de intento es bajo y esto está acelerando el ritmo de innovación a límites insospechados. 2) La oferta y la demanda está un un “click” de distancia. Algo que parece banal, pero lo es mucho menos si tenemos en cuenta que cada vez somos más en la red informándonos y buscando que comprar. La oportunidad para que la oferta encuentre demanda nunca ha sido tan evidente. 3) Por último, construyendo sobre el punto anterior, el mundo es cada vez más plano. Pobre Cristobal Colón. En esto volvemos a las creencias pre-renacentistas. No, no cambia la morfología de nuestro planeta, es plano porque ahora la información está al alcance de todos desde cualquier lugar o cualquier dispositivo y esto nos hace más iguales independientemente de nuestro origen o clase. Basta con estar conectados.
En España venimos asistiendo durante el último año a un debate sobre el cambio de modelo productivo al que le faltan aún más ideas y propuestas concretas que permitan avanzar. Parece que seguimos sin tener una respuesta concreta a este problema, pero es evidente que tenemos que mirar hacia varios sectores con otro prisma. Internet es uno de ellos. Somos ya veintiocho millones de Internautas activos en España. Otro país. Otra oportunidad.
Ya se están dando algunos signos que nos ayudan a comprender que hablamos de oportunidades. La pujanza del comercio electrónico se mantiene pese a la crisis y el número de usuarios de Internet que realizaron compras online en 2009 alcanzó los 10,4 millones, lo que supuso un aumento del 16,9% respecto a los 8,9 millones registrados en 2008. Y me atrevo a decir que el comercio electrónico aún no ha empezado en España. También la innovación tecnológica, junto con las numerosas opciones que tienen los usuarios para conectarse a la red han conseguido aumentar significativamente el uso de la web en España hasta las 13,6 horas semanales, frente a las 13 horas que se dedican a la televisión.
Si somos más buscando y pasamos más tiempo en la red. ¿Por qué no hay más ofreciendo?. Internet está creciendo cada vez más porque se está convirtiendo en la principal fuente de información para la compra de productos y servicios. Internet es también un entorno perfecto en el que las pequeñas y medianas empresas puedan competir con las más grandes en condiciones parecidas dado que existen menos barreras para que la oferta y la demanda se encuentren. Lo siento por quien lo vea a estas alturas, pero Internet y Empresa representan un binomio indisoluble. La red ofrece multitud de posibilidades tanto para ofertar los productos de una empresa, como para llegar a un público al que no se llegaría de otra forma. Internet puede transformar lo local en internacional y rompe todas las barreras y limitaciones geográficas, temporales e incluso económicas permitiendo que la especialización pueda triunfar.
Esto va ya en serio y el tejido empresarial, político, profesional y educativo español tiene que trabajar para entender y sacar provecho a la importancia de Internet en la actual coyuntura económica. Actualmente estamos por detrás de otros países que ya están potenciando el uso de la red para generar y aprovechar nuevas oportunidades de negocio. Un ejemplo paradigmático sería el del Presidente de EE.UU., Barack Obama, que ha sabido utilizar el potencial de Internet para hacer política y comunicación y ha lanzado incluso una iniciativa federal, Apps.Gov, para proporcionar herramientas y aplicaciones de cloud computing para que sean usadas por agencias e instituciones públicas en los EE.UU. Sólo este aspecto daría para un par de posts más.
Espero que todo esto de para debatir mucho porque falta nos hace para ponernos en acción. En este sentido me gustaría hacer un llamamiento hacia un cambio de modelo de productivo basado en Internet reflexionando sobre cuatro aspectos fundamentales:
1) Es necesario un convencimiento generalizado en todos los estamentos empresariales, políticos y sociales, de que estar a la altura en Internet es tan importante como tener una infraestructura básica de comunicación avanzada en el país. Hay que seguir promoviendo la extensión de buenas infraestructuras de comunicación en Internet.
2) Sería aconsejable más voluntad política enfocada al desarrollo de la red, pero esto se antoja difícil dado que los réditos políticos de este tipo de iniciativas son complicados de lograr en cuatro años, dado que se trata de iniciativas de alcance con efectos a más largo plazo. Sin embargo, estoy convencido de que el político que se anime a liderar esta reivindicación de un mayor desarrollo de la red en nuestro país, conseguirá a corto plazo un mayor respaldo por parte de sus electores.
3) La educación en estas materias es muy deficiente. Si asumimos que Internet es tan importante como dominar otros idiomas, como el inglés, que son fundamentales para aprovechar todo el potencial de la red, ¿Cómo es posible que no existan especialidades universitarias en el tema y escasos postgrados? Parece claro que otra de las tareas pendientes en España es fomentar el aprendizaje de Internet como herramienta a nivel de usuario y como plataforma para hacer negocio.
4) No esperemos a que nos ayuden. En el tiempo que transcurre desde que pedimos ayuda hasta que nos la conceden ya han surgido cuatro iniciativas similares a nuestra idea en USA, India o Isralel por poner ejemplos. El cambio de modelo no puede depender en exclusiva de las ayudas públicas. Es vital fomentar la emergencia de un ADN emprendedor entre nuestros empresarios y su orientación hacia la red de manera global, así como la creación de un marco político y regulatorio que facilite esa renovación y no la entorpezca.
5) Si los cuatro puntos anteriores se llevan a cabo aparecerá el quinto elemento. Financiación que permita llevar proyectos innovadores desde España hacia fuera.
Como optimista digital que soy estoy convencido que vamos a poder cambiar las reglas de juego ayudando a que nuestro entorno esté más preparado para tener éxito en la red.
Javier Rodríguez Zapatero
Director General de Google para España, Portugal y Turquía
Presidente del Consejo Académico del ISDI


Alvaro Fdez-Fournier — 15 diciembre, 2010
Como bien te he escuchado en varias ocasiones , sobrestimamos los efectos de la tecnología a corto y la infravaloramos a largo. Estamos en un punto de inflexión y coincido plenamente en que necesitamos apalancarnos en un nuevo modelo productivo que se apalanque en las economías de escala y la economía del conocimiento de internet.
Hoy mismo se publica que la tienda online de Zara se ha situado, con diferencia, en la primera tienda de la cadena y en sólo 3 meses.
Sólo basta mirar el ranking de empresas mundiales y observar como empresas como Google, Apple, Microsoft , Facebook y otras como Coca-Cola,Starbucks y también otras como Movistar, Banco de Santander, BBVA, Inditex…. ya se han dado cuenta de este cambio de paradigma.
¿A qué estamos esperando para crear unas bases sólidas de futuro?, desde este tipo de foros intentaremos aportar nuestro impulso para conseguir que haya una concienciación general del esfuerzo que todos hemos de realizar.
Gracias Javier por estimularnos en este empeño.
Javier Rodriguez Zapatero — 18 diciembre, 2010
Gracias Alvaro por el comentario.
Se produce un hecho cada vez más evidente en la red: los productos y servicios con marca, calidad y con capacidad real de diferenciación triunfan casi siempre en Internet. Esto se debe a que en Internet se habla de todo, pero primordialmente compartimos con pasión las cosas buenas. El ejemplo que apuntas sobre Zara es muy acertado. No me sorprende que una marca tan reputada fuera de la red triunfe en ella. No te puedes imaginar la de veces que me pregunto por qué muchas marcas y negocios que tienen mucho éxito y son reconocidos no acaban armando su estrategia on line. A algunos de estos les puede costar su propio futuro.
Un saludo para los optimistas y realistas digitales.
Javier Rodríguez Zapatero