En un sistema cerrado, la materia, la energía, no se crea ni se destruye, se transforma. Así, lo que hacemos y pensamos influye en lo que ocurre a nuestro alrededor. La revolución digital, al poner en contacto a unas personas con otras en todo el mundo, hace que la transformación sea mucho más rápida.
Hace unos meses un amigo me habló de Kiva.org. Kiva es una web en la puedes conceder microcréditos a pequeños emprendedores en cualquier lugar del mundo. Así de fácil, con las pantuflas puestas en el salón de tu casa, desde 25$, te conviertes en banquero.
Con un solo click puedes ayudar a personas y organizaciones a poner en marcha proyectos imposibles sin tu dinero. Quizá una mujer india que necesita mimbre para hacer cestos o un joven boliviano que quiere estudiar medicina, abrir una tienda ó comprar un ordenador para su negocio. El proyecto lo eliges tú.
Kiva es un motivo más para el optimismo digital. Lo que empezó como una idea y un par de ordenadores en un garage de San Francisco se ha transformado 5 años más tarde en una web que ha generado microcréditos por valor de 170 milones de dólares, ayudando, en los 5 continentes, a medio millón de emprendedores.
A los que participamos en este blog, como no podía ser de otra manera, nos apasiona el proyecto. Por eso hemos creado un Equipo Kiva de Optimistas Digitales al que queremos invitaros a todos vosotros. Seguro que tienes 25$ que no te importa prestar durante unos meses. Por ahora somos 21 miembros y hemos dado 6 créditos por valor de 200$. Es poco, muy poco. Pero es suficiente para empezar, para provocar la transformación.
Escribiremos regularmente sobre la evolución del equipo, los proyectos y los emprendedores a los que apoyamos. Hoy comienza el cambio ¿te apuntas?

